Análisis: Tales of Xillia 2


La saga Tales of ha ido ganando popularidad en el avance de la séptima generación que, poco a poco, nos va abandonando pese a resistirse a desaparecer del todo en forma de juegos cross-gen. Pocos son los proyectos que aún permanecen exclusivos en PS3 y 360, siendo Xillia 2 uno de ellos, lanzado hace relativamente poco tiempo para la sobremesa de Sony, la cual está consiguiendo en el último tiempo un catálogo del género realmente nutrido. Pero, ¿qué es Tales of Xillia 2, y qué puede aportar en un mundillo donde lo nipón ha quedado tan desplazado?

Antes de empezar, hay que tener en cuenta que este juego es una secuela del Tales of Xillia original, el cual nos llegó el pasado año a nuestras tierras. Aquel que vaya a comprar la segunda parte sin haber jugado al primero debe saber que puede hacerlo casi sin problema, puesto que entenderá gran parte de los hechos que tienen lugar, pero se perderá muchos otros aspectos y referencias, solo entendibles habiendo disfrutado la primera parte (aunque el juego ofrece una enciclopedia de la precuela, es poco completa y no sustituye a jugar al anterior). El análisis va a tener en cuenta este hecho e intentaré librarlo de spoilers, pero hay algunos que serán inevitables para poder explicar algunos aspectos correctamente.

Recomiendo, especialmente para los apartados “gráficos” y “jugabilidad” echar un vistazo a mi análisis del original Tales of Xillia, porque tienen muchas semejanzas, logrando así un texto más ameno y centrado en las novedades de esta entrega. Al fin y al cabo, como secuela toma como referencia el otro juego, que salió al mercado con muchas ideas desechadas y aprovechadas en este. Se puede leer este texto sin hacer caso al otro, pero no podrás conocer la profundidad del sistema de combate o las virtudes y defectos del apartado técnico de forma exhaustiva.

El Xillia original fue un juego que tuvo que ser lanzado con prisas por las presiones del aniversario de la franquicia, resultando en un juego que, pese a ser bastante notable, tenía ciertas carencias, como destaqué en mi texto de hace apenas un año. Muchas cosas se dejaron en el tintero, y la respuesta de Bandai Namco para solventarlas ha sido esta secuela, que busca recuperar algunas cosas que se perdieron y añadir otras de su propia cosecha, algunas veces mirándose en el espejo que ahora triunfa en todo el mundo, como es el rol occidental. ¿Han conseguido esta vez lo que se proponían? Vamos a verlo.

Historia

Ludger y Elle, los protagonistas fundamentales de Xillia 2

Como he dicho anteriormente, este juego tiene lugar un año después de los acontecimientos del Xillia original, por lo que el status quo que se nos presenta viene directamente motivado por el desenlace de aquella obra. Además, muchos de los eventos de historia que presenciaremos dan por hecho que el jugador ya conoce a qué se está enfrentando, por qué los personajes reaccionan de un modo y no de otro, y no profundiza demasiado en ellos. El núcleo principal de la historia lo entenderemos sin problema, pero para una experiencia más rica en el resto de la trama es muy recomendable haber vivido la aventura original.

Una que empieza con un vídeo anime, donde una pequeña niña, llamada Elle Mel Marta, debe escapar de su hogar al estar siendo perseguida. Su padre, para garantizar su seguridad, decide que embarque sola con su reloj de bolsillo y un objetivo: ir en busca de la tierra sagrada de Canaan, capaz de cumplir un deseo a aquel que llegue hasta ella superando todas las pruebas. Y para lograr esa empresa requerirá la ayuda del otro protagonista de la historia que controlaremos: Ludger Kresnik.

Este joven, oriundo del mundo tecnológico de Elympios, lo conoceremos por primera vez tratando de superar la prueba de acceso a la compañía Spirius donde trabaja su hermano, Julius Kresnik. Sin embargo, todo parece salir mal, y vemos cómo un examen plácido se torna en un desastre, condenando al joven Ludger a trabajar en un lugar de mucho menor caché, pese a ser acorde a otra de sus habilidades: un restaurante de la estación de la ciudad de Trigleph (que los fans del Xillia original recordarán bien por los eventos que en ella se desarrollan).

Los personajes del Xillia original estarán ligeramente cambiados, con nuevas metas y sueños.

Sin embargo, ni tan siquiera eso parece que vaya a transcurrir en paz, puesto que la organización terrorista Éxodo, cuyo objetivo es impedir que exista paz entre Elympios y el vecino país de Rieze Maxia (un mundo donde sus habitantes dominan las artes espirituales y viven en comunión con los espíritus), secuestrando un tren para atentar contra Oscore con ese objetivo. De un modo u otro, Elle y Ludger se verán implicados en dichos eventos, junto a un joven investigador de la tecnología spirite que es conocido por todos: Jude Mathis.

Ese es el punto de partida de Xillia 2, y lo cierto es que la intensidad tarda bastante en alcanzarse, como pronto comentaré. En esencia, el juego se encuentra dividido en capítulos, los cuales superan la docena con cierta holgura, que componen la trama principal, girando en torno a la búsqueda de la tierra de Canaan y el papel de Ludger y su extraño poder (el Chromatus, activado gracias al reloj del padre de Elle), siendo asistidos por los personajes del primer Xillia en el proceso. Básicamente, debemos tratar de superar lo que es llamado “La Prueba de Origin” antes de que las dimensiones fracturadas lleguen al millón.

Dichas dimensiones no son otra cosa que versiones ligeramente alteradas de la historia principal, imbricándose con los hechos del primer juego para dar lugar a realidades alternativas muy interesantes. Lo cual nos lleva a la segunda parte fundamental de la trama del juego, como son los “episodios de personaje”, en los cuales tendremos la ocasión de profundizar un poco más en la mente de nuestros acompañantes, conociendo mejor sus motivaciones y deseos, así como abriendo la puerta a escenas extra en la historia principal, fruto de la amistad forjada. En la práctica, funcionan como un “disfraz” que esconde la corta duración de la trama principal de una forma elegante y resultona.

La nueva Elize es quizá uno de los puntos fuertes del retorno del elenco original.

Encuentro muchas similitudes entre este sistema y el presentado en la franquicia Mass Effect, donde, antes de iniciar las misiones de la historia principal, podías perderte en algunas secundarias y en tramas propias de tus compañeros de pelotón, si bien aquí son mucho más numerosas y variadas en su planteamiento. El rol occidental es también la inspiración de otra de las grandes novedades del juego, como es el sistema de decisiones, algo a lo que parecen resistirse los nipones y que poco a poco van adoptando (aunque ni unos ni otros, al menos en los juegos más multitudinarios, han conseguido que realmente nuestras elecciones importen mucho).

En esencia, nuestro protagonista Ludger no pronunciará apenas palabra alguna en todo el desarrollo de la trama (quizá algún gruñido o frase suelta) debiendo ser nosotros los que le pongamos voz a través de nuestras decisiones, las cuales siguen un sistema bastante simple: dos alternativas, a elegir con L1 o R1, a veces con límite de tiempo. A efectos prácticos, lo que suponen es apenas variaciones en las cinemáticas que presenciaremos y la obtención de afinidad con uno u otro compañero, por lo que al final solo importa la decisión tomada en ciertos puntos muy concretos de la historia.

Aunque eso nos otorga cierto control sobre la situación, al final lo que haremos es seguir un esquema de hacer un capítulo principal, luego completar las historias de nuestros compañeros que estén disponibles, y pagar nuestro bloque de deuda (lo cual explicaré un poco más tarde) para abrir la puerta al siguiente episodio. Eso, en los primeros capítulos del juego (al menos los 6 primeros y unos pocos más del segundo bloque) puede resultar un poco tedioso, ya que la trama no tiene excesiva profundidad ni intensidad, dándonos la sensación de avanzar realmente lenta.

Muzét y Gaius se unen a nuestro equipo tras el papel que interpretaron en Xillia.

Sin embargo, es en la segunda mitad cuando el tono oscuro de la historia consigue explotar su verdadero potencial, con algunas escenas realmente impagables, de las que te dejan con un nudo en la garganta. Es cierto que el juego tarda demasiado en llegar a este punto, pero cuando lo hace tiene poco que envidiar a los grandes del género en cuanto a la profundidad que esconden todos los eventos que tienen lugar.

Xillia 2 es una historia muy triste. Llena de dilemas morales, como sacrificar la felicidad de otros por nuestro propio egoísmo, el arrepentimiento, el enfrentarse al pasado, o las dificultades que presenta un proceso diplomático de pacificación entre dos culturas que recelan una de la otra. Todo ello se ve enriquecido por los episodios de personajes, donde los protagonistas del primer Xillia alcanzan otra dimensión y ven cómo su personalidad se enriquece, haciendo en último término que empaticemos un poco más con ellos.

Lo que el juego pretende enseñar, al contrario que muchas otras historias, es que a la hora de elegir un camino no se puede tener todo, y siempre va a haber algo o alguien que salga perjudicado. Quizá el tono anime y colorido del juego pueda engañar a primera vista, pero la trama de los Xillia (y los Tales of en general, dicho sea de paso) esconde una serie de mensajes bastante interesantes, viéndome incapaz de revelar los más importantes sin destripar importantes detalles de la historia.

Quiero poner un ejemplo que ilustra bien esto. En una dimensión que visitaremos, Rashugal viven una paz absoluta bajo el noble dominio del Rey Nachtigal (el cual en el primer juego cobró un papel muy importante) y toda la población está contenta con las políticas del monarca. Sin embargo, tendremos que sacrificar la felicidad de esa gente solo porque no son “la dimensión principal”, por el egoísmo de querer alcanzar la supervivencia a través de alcanzar Canaan.

El estado Chromatus de Ludger, fundamental para alcanzar la Tierra de Canaan.

Es cierto que Xillia 2 posiblemente tenga una de las historias más cortas de la saga (si nos limitamos solo a los capítulos principales), pero se ve enormemente enriquecida por los episodios extra y el desarrollo de algunas sidequests, así como las omnipresentes skits, seña de identidad de la franquicia, que enriquecen los eventos que tienen lugar a la vez que dejan margen a divertidas conversaciones “off topic”, donde también podremos influir con nuestras decisiones. Quizá no lleguen al grado de absurdo que tenían muchas de Graces, pero nunca querrás no pulsar Select para verlas.

Por poner ejemplos concretos, tendremos secuencias que aluden directamente a la importancia de la dulzura para una mujer (todo para terminar desvelando que hablaban del próximo postre de Ludger), continuas insinuaciones de Muzét a “atarse” con un personaje masculino, inocentes a la par que incisivos comentarios de Elle hacia los demás personajes, una Elize capaz de enfrentarse a un Alvin que ejerce de “hermano mayor del grupo”, o el descubrimiento del lado cómico de Gaius, desde su imperturbable seriedad. Merece la pena dedicarle unos minutos.

En definitiva, Xillia 2 se puede dividir en una trama principal que tarda mucho tiempo en arrancar en condiciones, pero que cuando lo hace alcanza un nivel realmente alto de dramatismo, y unos episodios de personajes que ayudan a complementar lo primero y camuflar su escasa duración (en ocasiones siendo mejores que muchos capítulos principales). La claridad de los eventos que se narran es mucho mayor que en Xillia, donde había fases de trama bastante confusas, y en general resulta bastante interesante de presenciar hasta el final.

Gráficos

Los diseñadores de escenarios se pasaron mucho tiempo en esta postura al desarrollar el juego.

Poco hay que añadir en este apartado a lo que ya dije en el análisis original de Xillia. En el texto destacaba el gran trabajo artístico de Namco Bandai, con una variedad de localizaciones muy diferenciadas, pero también el poco trabajo que habían dedicado al “mapamundi” y los puertos, siendo todos clones unos de otro. Además, las mazmorras, comparadas con el pasado de la franquicia, eran bastante lineales, desprovistas casi de puzles. Una animación facial poco trabajada, contrastando con la animación y espectacularidad de los combates, y un severo problema de popping. Esos eran, en esencia, mis comentarios, que recomiendo ver de forma extendida.

Poco puedo añadir a Xillia 2, porque el mapeado que nos presenta es total y absolutamente el mismo que Xillia, piedra a piedra, en uno de los casos de reciclaje más evidentes y sangrantes que he podido llegar a presenciar como jugador. Todo lo que visitaremos es exactamente lo mismo que pudimos ver en la aventura original, y, por tanto, tiene los mismos defectos que entonces. El popping incluso se ha agravado, y la evolución técnica es totalmente nula, siendo un caso de dejadez poco justificable.

Tiene, no obstante, algún que otro mapeado novedoso, donde se ha visto la intención de Namco Bandai por recuperar un poco la complejidad de las mazmorras de pasados juegos de la franquicia (ya solo en Graces te podías complicar mínimamente la vida en ellas, mientras que en Xillia era “ir hacia delante” sin preocupaciones), teniendo un diseño un poco más intrincado y elaborado, así como recuperando los puzles que tanto se echaron en falta. Sin embargo, los pocos escenarios no compensan todo el material que se ha recobrado del original.

Las escenas anime siguen manteniendo una calidad muy alta para los momentos más importantes.

Ya no es solo que el mapeado sea el mismo, sino que te hacen recorrer ciertas zonas en ocasiones hasta cuatro veces completas, lo cual termina resultando tremendamente tedioso, especialmente si has jugado hace poco el Xillia original. Además, en ocasiones la elección de los escenarios es un poco azarosa, simplemente porque querían aprovechar un poco más lugares bastante poco explotados en el primer juego. En conjunción con lo poco intenso de la primera mitad de la trama, hace que tu primera impresión sea ligeramente negativa y decepcionante (especialmente teniendo en cuenta lo bien considerado que suele estar Xillia 2).

Esto fue lo que dije en el texto original de la primera entrega, y creo que se aplica bien en este caso. Es suficiente para disfrutar la experiencia, y mejora notablemente Graces (que, recordemos, era un port de Wii en HD) y está muy cerca de Vesperia, pero no convencerá a los más exigentes. No solo ya por su año de salida (2011), sino porque no tiene absolutamente ningún alarde, confiando en el sentido artístico (que funciona genial) y en su diseño de personajes para presentar una aventura atractiva.

Sin embargo, todo ello se ve muy penalizado por reciclar tanto material y no haber mejorado especialmente los problemas técnicos o la calidad general del producto en el tiempo de desarrollo que tuvieron. Quizá el punto más negro de todo el juego. Hay muchos JRPG que empiezan regular y luego explotan, pero el punto inicial de Xillia 2, por el reciclaje y la reiteración, así como el poco aprovechamiento de los nuevos mapeados, puede hacer que muchos lo vean con malos ojos.

Sonido

Si se han reciclado los mapeados: ¿cómo no se iba a hacer lo propio con la música que los acompañaba? De hecho, nuevamente, mis comentarios originales se pueden aplicar aquí al ser las mismas canciones. En este campo nos encontramos con un problema similar, aunque mucho menos acusado gracias a la tremenda calidad de los temas propios que ofrece (mención MUY especial a Betting on The Last Guide o el tema de créditos). En general, no me puedo quejar de la OST de Xillia 2, muy centrada en el J-Rock, con ciertos toques tribales, y muchas melodías melancólicas, teniendo una virtud siempre difícil de obtener: amplificar lo que se muestra en pantalla.

El doblaje en inglés (Baba ha considerado una vez más que no somos dignos de escuchar las voces originales en japonés en occidente) mantiene un nivel más que correcto, aunque la dobladora de Elle puede chirriar en un primer momento. Elize recibe una nueva voz en consonancia con su paso de la infancia a la adolescencia, y parece que la “masculinización” de Milla está bastante más suavizada al escucharla hablar. Los nuevos personajes, como Bisley Bakur o Julius, tienen un buen nivel, siendo la mejor incorporación la irreverente Nova.

El opening, una vez más, se mantiene en japonés, siendo en esta ocasión Song 4U de Ayumi Hamasaki, un tema que, si traducimos su letra, resulta bastante coherente con la relación que poco a poco van forjando Elle y Ludger, y con el tono del juego y la implicación que pueden llegar a alcanzar las decisiones que tomamos. El vídeo que acompaña a la canción me parece bastante adecuado, como suele ser habitual en los Tales, y resulta ciertamente interesante la sensación que invade al ver una vez más a los personajes que te acompañaron un año atrás en una aventura similar.

En definitiva, hay poco que añadir a este apartado a lo que dije ya, puesto que Xillia 2 y su precuela comparten gran parte del material en lo sonoro, si bien los añadidos propios de la secuela (un total de 54 canciones, aunque a mi juicio muchas de ellas no me resultan memorables), especialmente todos los temas que implican un punto concreto del último tercio de la historia, tienen un nivel realmente elevado. A la saga solo le faltaría en este apartado permitir escuchar las voces originales, porque siempre cumple bastante bien sin alcanzar la excelencia absoluta.

Jugabilidad

Todo lo que funcionaba en Xillia, con algunos trucos nuevos.

Hay mucho que explicar en este apartado, puesto que Xillia 2 ha cambiado mucho respecto al anterior en bastantes cosas. Para entender bien mis comentarios en este apartado, recomiendo leer su equivalente en el otro análisis, en concreto, los primeros ocho párrafos, en los que explico aspectos como los controles de combate o el sistema de vinculación, que permanecen casi intactos en esta entrega.

No obstante, ahí es cuando comienzan las diferencias. Aquí tenemos un añadido muy importante, como es Ludger, un personaje que compensa controlar por encima del resto de protagonistas. Como recordaréis, en los Tales of no se nos limita a la hora de escoger a quién queremos llevar en combate, cada uno lo suficientemente diferenciado como para merecer la pena explorar con cada uno. Sin embargo, aquí se ha roto bastante el balance en favor de nuestro protagonista.

Y es que Ludger aúna tres tipos de armas diferentes en torno a sí mismo: espadas dobles, que son el arma más ligera y veloz, de corta distancia, un mazo, pesado y lento pese a su gran capacidad de daño, y las pistolas dobles, que realizan poco daño pero permiten atacar a largas distancias. Cada arma supone un estilo y unas artes totalmente diferentes de la anterior, permitiendo así que cada jugador experimente la opción que mejor funcione para él. Los enemigos, así mismo, también son más vulnerables a un tipo de arma que a otra, lo cual favorece la experimentación.

Se han incorporado también nuevas opciones de juego, como un desplazamiento rápido con L1 (el cual era uno de los elementos básicos del combate de la historia de Asbel), Link Artes para prácticamente cualquier ataque del círculo que empleemos (siguen estando las Link únicas, pero ahora tenemos cosas como “Carga Vinculada”, permitiendo más facilidades en el combate) y combos de diversa magnitud con el mismo botón, dotando de un poco más de variedad al sistema de combate, que perdió algo de profundidad del paso de Graces a Xillia. Las guardias, no obstante, conservan el mismo esquema sencillo, y aspectos como las link artes y el sistema mixto de SP y CA permanecen inalterable.

Las conversaciones en pleno combate se mantienen.

Sin embargo, Xillia 2 trae una novedad realmente destructora, el poder Chromatus de Ludger, el cual lo termina de romper en favor de todos los demás personajes. Poco a poco, en la esquina inferior derecha de la pantalla, se va llenando el medidor mientras no estemos en un desplazamiento libre, activando el poder con L3 + R3 siempre que al menos tengamos un segmento lleno (de un total de 4 máximo). En dicha transformación somos invencibles (pese a que los impactos reducen el tiempo disponible) y tenemos acceso a un cuarto arma, la lanza, con artes exclusivas.

Lo cierto es que la capacidad destructiva de este modo puede simplificar bastante las estrategias a seguir con muchos enemigos y jefes, pese a que se ha recuperado el sistema de debilidades tan poco aprovechado en la entrega anterior (ahora se asemeja mucho más al de Graces y no favorece “spamear” una debilidad todo el tiempo). En Chromatus podemos tranquilamente reducir 1/3 de la vida total de un jefe poderoso (a veces incluso más) y es relativamente sencillo no ser alcanzados. Si combinas eso con el uso de Mystic Artes (activadas, ya sea de Ludger o el compañero vinculado, una vez se llena el medidor de vinculación) tienes combates, especialmente en dificultades bajas, que son puros paseos de destrucción.

Si recordamos el original, vemos que contaba con un sistema de desarrollo realmente complejo y profundo, llamado Orbe de Lillio, uno de los puntos más positivos de aquel juego. Pues bien, aquí alguien ha decidido que no era conveniente, cambiándolo por un sistema más sencillo, llamado Orbe de Allium. En esencia, debemos equipar a un personaje un objeto llamado “extractor”, encargado de sumar puntos de un determinado elemento (agua, fuego…) cada uno con determinadas artes y habilidades pasivas asociadas. Conforme combatimos, además de exp, obtendremos esos puntos.

Las skits post-combate siguen manteniendo un nivel de humor interesante. ¡Intenta cambiar de equipo para verlas todas!

Aunque con este sistema podemos ir orientando a los personajes hacia el recorrido que más nos interese en cada momento (por ejemplo, Elize, depende del elemento, puede mejorar más sus artes ofensivas o las defensivas), pero es mucho más pasivo y automático que el Orbe de Lillio, debiendo solo preocuparnos de equipar a cada personaje con el extractor que mejores habilidades le otorgue (hay muchos tipos, algunos crecen más rápido, otros extraen varios elementos…). Es un modo de librarse de un elemento para extender otros, pero si lo que elimina era uno de los aciertos del juego anterior, sin duda eso hace que se resienta un poco.

La progresión, si ya en Xillia todo era predecible, en este lo es todavía más. Básicamente, desde casi el principio tendremos una deuda de 20.000.000 gald, que tendremos que ir pagando poco a poco. Si no lo hacemos, tenemos zonas vetadas y la imposibilidad de avanzar en la historia debido a ello, por lo que tendremos que dedicar algo de tiempo a cumplir misiones para obtener el dinero que nos abra las puertas. No podremos avanzar en la historia hasta que dicha deuda no se vea pagada, a veces alcanzando la incoherencia de tener que esperar a resolver un punto de ruptura por pagar algo cuya justificación nunca parece clara del todo.

En esencia, una vez completamos un capítulo de historia, nos asaltarán con el pago de X cantidad de deuda (cada vez de mayor cuantía) y tendremos la opción de completar episodios de personaje y misiones de un tablón (el elemento más afectado por el popping en todo el juego). Es ese lugar el que más dinero nos garantiza y, si nos lo montamos bien, no perderemos demasiado tiempo obteniendo las cantidades que nos requieren, siendo un sistema que, aunque al principio puede resultar molesto, al avanzar un poco apenas llega a estorbar.

El rostro de Elle es el nuestro las primeras horas, y luego seremos Teepo.

El principal problema se puede ilustrar con un ejemplo. Si al principio tenemos que derrotar X enemigos en la carretera colindante con Duval y nos encontramos en Trigleph, tendremos que patearnos toda la ciudad para tomar un tren, llegar desde allí a la carretera, derrotar a los enemigos, y volver a Duval para entregar la misión, todo ello con una velocidad de movimiento relativamente baja, lo cual hace bastante tedioso el inicio del juego. Sin embargo, pronto se ve solucionado.

Nos darán una opción para viajar más rápido por el mapeado con unas botas muy veloces que, si nos descuidamos, pueden provocar combates peligrosos. Así mismo, tendremos la opción de viajar instantáneamente a cualquier lugar del mapamundi, lo cual facilita y simplifica mucho más la exploración de los distintos lugares, acelerando el pago de cada plazo. ¿Y qué opciones se nos ofrecen para ello?

Como he dicho, tenemos como vía más inmediata el tablón, que nos ofrece varios tipos de misiones: unas de recogida de gatos (que explicaré después), otras de entregar una serie de objetos, derrotar enemigos, y otras que tienen ciertas pequeñas tramas al terminarlas. Además, se nos avisará de la presencia de enemigos muy poderosos, los Gigantos (ausentes en Xillia pese a ser un clásico de la saga), los cuales funcionan como una suerte de jefes. Al derrotarlos, las ganancias en dinero y puntos (que nos dan acceso a misiones mejores) son mucho más sustanciosas.

La obtención de objetos suele depender muchas veces de los gatos, que iremos encontrando a lo largo y ancho de los mapeados, solo con las pistas que otorgan esas misiones. Desde el menú, con la opción “Envío Gatuno” podremos enviar a Rollo, la mascota de Ludger, a uno de los lugares donde ya encontramos un acompañante felino, trayendo pasado un tiempo (que podemos reducir con objetos o con bonos diarios) objetos para las misiones, fabricar un mejor equipamiento (mediante la opción “Personalizar” en las tiendas) o para la venta, e incluso algún animal más. Cuantos más gatos, más lugares y posibilidades de obtener lo mejor.

La pantalla de combate será una constante en nuestra aventura, y lo cierto es que no es una molestia.

En esencia, y pese a que sea continuamente el mismo esquema, la realización de todas estar tareas dista mucho de ser tediosa, y otorga la tan socorrida variedad que le faltaba a un Xillia que tenía poco contenido secundario, pese a que llegue un punto en el que pueden llegar a repetirse y alcanzar el tedio, por tener que repetir una y otra vez los mismos mapeados (siendo algunos de ellos mazmorras intrincadas). Aquí disfrutaremos derrotando enemigos poderosos u obteniendo toda clase de objetos, haciendo mucho más entretenido un sistema de deuda que favorece completar esas misiones que de otro modo quizá se ignorarían.

Las nuevas mazmorras son mucho más fieles al pasado de la franquicia, aunque aún no se termina de alcanzar el grado de complejidad que tenían entregas como Abyss, Graces, o sobretodo Symphonia. Quizá algunos perfiles de jugador vean con buenos ojos la ausencia de puzles, pero sin duda alguna benefician mucho al desarrollo del juego para no convertirlo simplemente en un “avanza y mata hasta el jefe”. Solo una de las mazmorras tiene una complejidad relativa en sus rompecabezas, y los mapeados del original se pueden explorar en un tiempo irrisorio si lo comparamos con lo que tardábamos en completar zonas como la Cuenca de Bermia o el E.E.S Zenethra (el reciclaje más flagrante de todo el juego).

En definitiva, Xillia 2 mantiene jugablemente las virtudes del original, y compensa gran parte de las carencias que tenía, como la falta de contenido secundario o la ausencia de complejidad en el sistema de combate. Pese a todo, Ludger puede estar un poco roto, especialmente en dificultades bajas, y la repetición continua de escenarios puede hacerle más mal que bien (especialmente si alguien encuentra dificultades al pagar). Por lo demás, los combates son muy divertidos, los jefes siempre épicos y desesperantes (aunque recicle MUCHÍSIMOS del juego original) y el desarrollo no se hace pesado.

Sin embargo, el tono general del juego se percibe como una suerte de gran expansión del primer Xillia (como era Lineage and Legacies a Graces), por el poco aprovechamiento real de sus reiterativos y mapeados de diseño simple y clónico, la gran repetición de material (los enemigos coloreados, los jefes que combatirás a veces hasta 3 veces por exigencias del guion, el sistema general…prácticamente todo) que se ve ligeramente maquillado por lo divertido del combate. Es cierto que en líneas generales el juego difícilmente va a decepcionar, pero es difícil justificar tanta dejadez en este aspecto.

Otros

Tenemos mucho más que hacer en Tales of Xillia 2, a la altura de la profundidad del género.

Destaqué que Xillia era un JRPG bastante corto para el género, y posiblemente Xillia 2 sería todavía más corto si simplemente tuviese solo la trama principal que ofrece, apenas llegando a superar las 12 horas efectivas en ello. En mi partida tardé 34 horas en llegar al final, por lo que cerca de 22 fueron por el cumplimiento de misiones secundarias, la realización de las historias paralelas de personajes (principalmente esto), la búsqueda de gatos, o ciertos momentos donde me vi obligado a farmear para poder derrotar a un jefe.

El juego ofrece 4 dificultades y una oculta (Desconocido), siendo ya en Normal un reto considerable si se está jugando a lo loco y con bajo nivel, y su duración efectiva puede ser muy superior gracias al ingente contenido secundario que tiene. Al coliseo (reciclado también de Xillia) hay que sumarle la búsqueda de los 100 gatitos, la obtención del rango más alto en el tablón, el minijuego de póker, el pago de la deuda (algo que puede llegar a ser más fácil de lo que parece) u obtener la máxima afinidad con todos nuestros aliados (directamente vinculado a la mazmorra secreta y uno de los finales).

Y digo finales, porque Xillia 2 tiene un total de 5: tres de ellos los podemos obtener en el desarrollo de la historia gracias a nuestras decisiones (tranquilos, solo importan las que tomemos en el momento de elegir el final), y cada uno de ellos tiene un trofeo. Los otros dos están vinculados a la deuda y a la mazmorra secreta (que requiere muchos pasos para completarla), por lo que obtenerlo todo puede tranquilamente llevarnos más de 70 horas. Sin contar con la posibilidad del New Game+, quizá la única posibilidad de obtener cosas como el nivel 200 o el rango máximo del tablón (debido a los monstruos EX que se desbloquean).

Se mantiene la Grade Shop en esta opción, donde el cumplimiento de múltiples retos (como ver X skits, subir la afinidad, derrotar varios oponentes)…nos abren la puerta a ventajas como multiplicadores de experiencia y oro, facilitando mucho las cosas de cara a obtener el 100% y el platino, siempre complicado, como en todos los juegos del género. Respecto a Xillia, tiene mucho más contenido en este aspecto, aunque a mi juicio la mazmorra oculta del anterior era un poco mejor, y ninguna de las dos supera a la Zhonecage de Graces.

Conclusión

Tales of Xillia 2, o lo que le faltó al original para ser un juego muy superior, llegando muy tarde.

Tales of Xillia 2 es un juego con puntos negros muy flagrantes, pero también con unas virtudes lo suficientemente notorias como para compensarlos en gran medida. En el primer grupo encontramos, sin duda alguna, el reciclaje masivo de contenido del primer juego, dando la sensación de estar jugando una expansión larga del anterior, con repeticiones de mapeado continuas y poco aprovechamiento, evidenciando una dejadez indigna de una franquicia de tanto calado.

Po otro lado, el juego tiene un desarrollo bastante divertido y variado, con múltiples tareas por hacer, compensando y maquillando la poca duración de una historia principal que tarda en arrancar, apoyada en las tramas de personaje para mantener el ritmo. Por sí mismo, estaría más cercano en duración a un juego de acción que a un JRPG sin ese contenido que le rodea, pero merece la pena esperar a su explosión definitiva, alcanzando unas cotas difíciles de igualar, ofreciendo la que es, a mi juicio, la mejor escena jamás vista en un Tales of, y un mensaje general de la historia tan realista como crudo.

Si el Xillia original te resultó algo decepcionante, es posible que este produzca las mismas sensaciones, pues es en esencia una ampliación del original con una trama propia, dejando además por el camino grandes aciertos como el Orbe de Lillio. Sigue sin recuperarse la auténtica esencia de la saga, pues las mazmorras son muy lineales y simples, los mapeados reciclados mantienen los problemas que ya eran evidentes antes, y el apartado técnico se ha mantenido igual, con las mismas virtudes (animación de combate) y defectos (reiteración de mapeados y popping flagrante).

No creo que Tales of Xillia 2 llegue a ser considerado el mejor de toda la saga, pero sí es un JRPG realmente divertido y variado, con un sistema de combate incombustible. Si hubiese tenido un poco más de ambición y hubiese optado por no reciclar tanto material de Xillia (un juego que no pudieron explotar como quisieron por las prisas) posiblemente habría alcanzado unas cotas mucho mayores. Solo por el último tercio de su historia y por completar una trama oscura y adulta merece la pena, así como por continuar apoyando el lanzamiento de esta clase de juegos en español en nuestro país.

Nota

Historia: Tarda demasiado en arrancar, y su duración es engañosa, puesto que los capítulos son en general realmente cortos salvo algunas excepciones. Sin embargo, solo por su último tercio merece mucho la pena disfrutarla, y consigue ponerse a la altura de grandes juegos solo con pequeños eventos. Una trama triste, centrada en el sacrificio y el resultado de nuestras decisiones, que sin duda convencerá a muchos. (8.25)

Gráficos: Todos los fallos de Xillia se replican aquí, y además se ven reforzados por el lamentable abuso del reciclaje de mapeados, enemigos y animaciones del primer Xillia. El popping es igual de flagrante, las animaciones solo destacan en el combate, y en general las expresiones faciales no son brillantes. No suelo esperar mucho de los JRPG en este aspecto, y compensan mucho con el apartado artístico. Pero en el caso de Xillia 2, los méritos no son suyos, sino de su precuela. Si no fuese por lo poco exclusivo que ofrece, tendría mucho menos. (6)

Sonido: Todo lo que podía decir de la OST de Xillia lo mantengo, porque se recicla también. El juego tiene la gran virtud de reforzar lo que aparece en pantalla con la música. Un doblaje inglés más que correcto, corrigiendo en parte la voz de “Millo” mientras nos trae a “pitufina” Elle. Solo le falta subir un escalón para ser memorable. Eso, y traer por fin un Dual Dub. ¿Quizá para Zestiria? (8.2)

Jugabilidad: La jugabilidad pierde un poco respecto a la entrega anterior, debido a la inclusión de mecánicas capaces de romper muchos combates, como el Chromatus o la inmensa potencia de las Mystic Artes, pero aun así sigue manteniendo la seña de identidad de los Tales of, como es la diversión y la velocidad. Ludger es un personaje demasiado roto respecto a los demás y casi te obligan a llevarlo en muchos momentos. El juego, eso sí, ha mejorado mucho en variedad de situaciones, no siendo tan predecible como el primer Xillia. Aprovecha muy poco los escenarios y los repite en exceso. El Orbe de Allium, muy inferior al de Lillio en complejidad y aprovechamiento. (9)

Otros: La duración es superior a Xillia (35 horas para la trama y unas 70-80 para todo) pero no deja de ofrecer la sensación de ser una expansión estirada del juego original, ya que se sirve de muchos “trucos” para alargar la duración de una trama que apenas creo que supere a Lineage and Legacies de Graces en cuanto a extensión total (de las 35 horas, apenas 10-12 son de historia real, siendo más largo todo lo que implican los episodios de personaje). Muchos extras ayudan a mejorar el conjunto, y gracias a lo divertido del sistema, se consigue una experiencia muy satisfactoria en el global. (8.25)

Nota: 8.1 / 10

Gracias por tu tiempo, y por leer el artículo.

Un saludo.

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Acerca de adx94

19. Estudiante de 2° de psicología en la UAL. Autor de la novela Memorias de un Oscuro Deseo y el blog Hobbie Street. Moderador de @MeriStation Ver todas las entradas de adx94

2 responses to “Análisis: Tales of Xillia 2

  • suditeh

    Ey tío, me acabo de dar cuenta de una cosa, y es que… ¡usas la misma resolución que gamefilia! ¿Has pensado en experimentar un poco con wordpress y probar otros formatos? Creo que un mayor ancho de la página haría la lectura mucho más fluída, igual estaría guay que le dieras un tiento a otras opciones.

  • Análisis: Tales of Zestiria | Hobbie Street

    […] Si partimos simplemente desde Tales of Graces F, las entregas posteriores, como Xillia o Xillia 2, han supuesto una paulatina pérdida de complejidad en muchos aspectos, desde calidad de mazmorras […]

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